viernes, 2 de diciembre de 2011

Instituciones que desaprueban la homosexualidad

La iglesia:

Las instituciones nombradas anteriormente llevan a cabo prácticas que son potenciadas por sus modus operandi o ideas sobre cómo conciben la realidad. Respecto a esto encontramos instituciones como la iglesia, la cual se destaca particularmente por poseer un discurso doble estándar; mortificando la discriminación al prójimo Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo” (Marcos 10,17-19), pero a su vez categorizando como pecado la relación y unión entre personas de un mismo sexo. Dentro de la misma institución se encuentra el sacramento del matrimonio, que nace con la iglesia y luego es tomado por el estado; en ninguna está permitido el matrimonio homosexual, en la primera porque es pecado y en la segunda existe una medida distinta del matrimonio llamada “Acuerdo de vida en pareja” (AVP). A pesar de que esta medida comprende derechos y obligaciones muy parecidas a las del matrimonio, no es estrictamente lo mismo; de hecho, al cambiarle el nombre ya se está discriminando el derecho de homosexuales a consumar su unión según lo establecido tradicionalmente. Además, si bien es una política que lucha por la integración, no deja de diferenciar el acceso a ciertos bienes simbólicos, como la fiesta del matrimonio cómo celebración pública.

La familia:

En cuanto a la familia, se puede decir que ésta es el agente educativo por excelencia de los individuos, y como tal, la influencia que provoca esta institución en el individuo es enorme. En este marco, la familia recibe influencias de varias instituciones lo que implica que el discurso institucional instaurado en la esfera pública afecta e influye en la esfera privada, al cual pertenece la familia, por ejemplo, adoptando un tipo de fe o ideologías de los partidos políticos, entre otras doctrinas que son transmitidas de generación en generación. Por ejemplo, un padre muy conservador, militante acérrimo de la iglesia católica, podría influenciar a su hijo en adoptar ciertas creencias en contra de la homosexualidad. No obstante, los hijos pueden no aceptar la ideología que les es transferida y adoptar posiciones propias e independientes, como participar de una postura pro homosexualidad.

Muchas veces la familia se ve influenciada por instituciones que poseen discursos, cuyo contenido reifica una parte de la realidad social. Así. un ejemplo pueden ser los participantes de la marcha pro familia, cuya postura parece naturalizar la familia bien constituida (tradicional), lo cual indica que la familia debe ser compuesta por dos personas de sexo opuesto, cuya labor es procrear para mantener viva la especie humana, gran parte de sus participantes son cristianos, lo que indica que existe una influencia a partir de el discurso de dicha institución. Un ejemplo de esto puede ser la institución Unidos por la vida.


 Política:

Esta noción reificadora también se puede apreciar en el discurso político del presidente Sebastián Piñera, quien en el anuncio de la presentación del proyecto de ley “Acuerdo de vida en pareja” expuso que, si bien cree necesario estar abierto a respetar las distintas alternativas de vida en pareja, cree que “el matrimonio, por su naturaleza, debe ser entre un hombre y una mujer”

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¿Estás de acuerdo con la postura institucionalizada de unidos por la vida que alude a una suerte de ley natural/universal que predispone una unión entre sexos opuestos?



Respecto a los discursos y prácticas sociales de partidos políticos en relación a la discriminación homosexual, estamos al tanto de que muchas veces hay incongruencias entre la presentación de los discursos de los partidos políticos con la presentación de sus prácticas, es decir, no practican lo que dicen. Por ejemplo, Sebastián Piñera, en su franja  electoral del 2009, mostro a dos homosexuales, dando a entender que respetaría sus derechos y que serían respetados. No obstante ¿Cómo se puede pretender que exista respeto hacia esta minoría sexual siendo que no existe una igualdad de derechos - dado que no pueden contraer matrimonio de manera tradicional - lo cual trae como consecuencia una desigualdad de status para con esta minoría?. Y por tal ¿no estaríamos hablando más bien de una falta de respeto al no considerarlos como iguales; consideración que sería respetable y necesaria en una democracia?

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